Bilbao
Bilbao es sinónimo de fútbol aguerrido y es además una visita que todo futbolero quiere pagar al menos una vez en la temporada. Una ciudad deliciosa, que se balancea entre su flema histórica y el atrevimiento contemporáneo, y que además vive entregada al Athletic Club. Su estadio, San Mamés, está considerada «La Catedral» del fútbol español. Y eso no puede ser casualidad.
Llegar y moverse
Avión
La principal puerta de entrada aérea es el Aeropuerto de Bilbao, situado a unos 12 kilómetros del centro. Es el aeropuerto más importante del norte de España y opera vuelos nacionales e internacionales con conexiones regulares con ciudades como Madrid, Barcelona, Londres, París, Frankfurt o Ámsterdam.
Tren
Para llegar en tren, Bilbao cuenta con varias estaciones ferroviarias que conectan la ciudad con diferentes destinos. La principal es la Estación de Bilbao-Abando, desde donde operan trenes de larga distancia y alta velocidad de Renfe. Desde aquí hay conexiones directas con ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza o Valladolid. Además, la estación de Bilbao-Concordia, situada justo enfrente de Abando, es la terminal de los trenes de vía métrica que conectan Bilbao con diversas localidades del norte de España a través de la red de Renfe Cercanías y de Euskotren.
Carretera
Bilbao está bien comunicada por carretera con el resto del País Vasco y con las principales ciudades del norte. Las autopistas y autovías permiten conexiones rápidas con lugares como San Sebastián, Vitoria-Gasteiz o Santander, principalmente la AP-8 y la AP-68.
Transporte público
Una vez en Bilbao, desplazarse por la ciudad es sencillo gracias a una red de transporte público muy bien organizada. El sistema más utilizado es el Metro de Bilbao, inaugurado en 1995 y diseñado por el arquitecto Norman Foster. El Euskotren Tranbia recorre la zona moderna de la ciudad y conecta áreas como el Museo Guggenheim Bilbao, el centro urbano y el área de San Mamés. La red se completa con autobuses urbanos de Bilbobus y autobuses interurbanos de Bizkaibus.



